Mi primera semana con el iPad
Hoy hace una semana que me compré el iPad 3G de 64 gigas. Creo que es tiempo suficiente para haberlo evaluado con calma, y me gustaría exponer algunas conclusiones personales sobre este producto de Apple. Anticipo que soy fan de la marca de la manzana desde hace dos años, concretamente desde que compré el iPhone 3G que aún hoy sigue siendo mi teléfono, pero trataré de ser lo más objetivo posible:
- Pesa bastante: Su tamaño es ideal para leer libros, pero creo que su peso es excesivo. Cuando lo mantienes en tus manos durante varios minutos ya empieza a cansarte, nada que ver con otros productos que son competencia más o menos directa como el Kindle DX. Afortunadamente, si estoy en casa y quiero ver una película, puedo utilizar la funda que compré como soporte. Lo cual me conduce al punto 2.
- Steve Jobs es un genio del marketing: Puesto que el iPad es un producto carísimo, no estaría nada mal que viniera acompañado por una funda, o unos cascos, o un protector de pantalla. Desgraciadamente, esto no es así. Es bastante doloroso para el bolsillo que, después de gastarte casi 800 euros en lo que muchos califican como un “iPhone con esteroides”, tengas que desembolsar otros 50 euros en una funda y 20 euros en el protector de pantalla, por ejemplo.
- Impresionante pantalla que quema retinas: El color, la definición, su respuesta a cada vez que la tocamos… todo está a un altísimo nivel, lo cual enriquece la experiencia de usuario hasta hacer del iPad un aparato adictivo. Y ahí viene el problema: si no llevas gafas, o si tienes la costumbre ver películas a oscuras, y pasas mucho tiempo seguido mirando su pantalla, tus ojos lo van a notar. Y esto nos lleva al punto 4.
- iBooks es una aplicación prometedora: Lo que mencionaba en el punto anterior subre cómo el uso excesivo afecta a nuestros ojos, también sucede con iBooks. Eso de leer un libro durante horas seguidas, tal y como hemos hecho todos alguna vez con nuestro best-seller favorito en papel, se vuelve una actividad casi de riesgo con el iPad. Bromas aparte, iBooks promete revolucionar la forma en la que muchos leemos libros, por comodidad, precio, interactividad y muchas otras razones que se escapan a los objetivos de este post. Esa fue la principal razón por la que compré el iPad, aunque todavía falta variedad de títulos, tanto de pago como gratuitos.
- La duración de la batería es bastante justa: No llega a ser tan exigua como la del iPhone, pero no hubiera estado mal que su autonomía fuera un poco mayor. Aunque lo uses de manera intensiva no tienes que cargarlo a diario, tal y como sucede con su “hermano pequeño”. Ahora bien, tampoco puedes cargarlo en todos los ordenadores. En efecto, me sorprendió bastante cuando lo conecté por primera vez y vi en la esquina superior derecha de la pantalla la frase: “No se está cargando”. Y es el iPad sólo se carga en puertos USB de los ordenadores MAC más recientes (mi MacBook Pro comprado hace apenas un año no debe ser “reciente”), con lo cual siempre recargo su batería conectándolo al cargador de pared.
- La tarjeta microsim de Movistar funciona perfectamente: Tardan unos veinte minutos en activarla, así que te la puedes llevar en el acto. Eso sí, la comercial que me atendió me dijo que si compartía la tarifa que ya tenía contratada con el iPhone (tarifa plana de 15 euros al mes) tendría problemas, así que decidí no racanear con la velocidad y la amplié a 25 euros. Hasta el momento no tengo ninguna queja en cuanto a la rapidez de conexión de la microsim de Movistar.
Resumen: El iPad es un producto caro pero que da lo que promete. Todos los que vamos a la tienda sabemos lo que hay, porque hemos oído hablar mil veces de sus numerosas carencias y sus muchas virtudes. Así que tan sólo recomendaría su compra a fans de Apple que tengan una economía desahogada, o a gente que por razones de trabajo tenga que estar a la última en nuevas tecnologías y formatos de contenidos digitales.
¿Revolucionario? De momento sólo es un producto con un gran éxito comercial, así que habrá que esperar para sacar conclusiones. Yo, como no me había hecho espectativas injustificadas antes de su compra, estoy satisfecho con mi iPad.
*Las fotos que ilustran este post han sido realizadas con mi iPhone 3G.


